MUERE EL IRREVERENTE FRANZ WEST

Por: Mireille Torres A sus 65 años, murió uno de los grandes anti-formalistas y coloristas más interesantes del arte: Franz West.

West se hizo famoso en la década de los setenta, cuando pocos artistas europeos lo eran en la escena internacional. En ese entonces, West ya empezaba a dar al mundo sus locuras hechas de papel maché, plástico, alambre, madera, todo esto con plastas de pintura encima. La idea, por supuesto, era estar en contra de las pretensiones del arte culto.

De esta manera, sus esculturas son como monstruos mutantes, entre muebles y seres de otro planeta, excrementos enormes como si Godzilla los hubiera dejado a su paso, genitales de insectos o lo que sea que uno se quiera imaginar.

Para la Documenta IX, en la década de los noventa, Franz creó el Auditorium, una instalación de las más memorables. Esta obra es una pieza clave para lo que en aquellos momentos comenzaba: el arte relacional. Se trataba de un arreglo de 72 sillones de acero cubiertos de alfombras turcas, puestos en línea, y un par de almohadas de espuma. El espacio se volvió por un tiempo una sala de teatro, donde la gente podía sentarse a comer o beber algo, percibir el espacio como algo agradable o desagradable, o quizá descansar un poco. De esta manera, lo que West estaba haciendo era al mismo tiempo una escultura, teatro, diseño de muebles, artesanía, incluso coreografía y por supuesto una situación social.

Sus primeras esculturas, performances y collages surgieron a partir del accionismo vienés, en el que lo grotesco, la destrucción y resistencias corporales extremas eran parte del show. Así que ponerse de mal humor en las galerías, bailar en las mesas en las cenas organizadas por los museos, y cosas de ese tipo eran comunes en él. Tuvo colaboraciones con uno de sus grandes amigos, Jason Rhodes. Sin él, mucho del llamado arte no-monumental (un-monumental), esculturas grandes, poderosas, pero cuya intención no es ser heroicas o nacionalistas, no existiría. Este reconocido escultor y pintor fue galardonado con el León de Oro en la Bienal de Arte de Venecia en 1990. Los antecedentes o, digamos, las influencias que hay en su obra van de las esculturas de Giacometti a los objetos de Dieter Roth hechos con chocolate, pasando por las esculturas tipo reliquia de Joseph Beuys  y las pinturas de plastas de Jean Fautrier.  Aquí en México tuvimos la oportunidad, en el 2006, de disfrutar de la exposición Elefante blanco, de Franz West en el Museo Tamayo.

En homenaje, el Museo de Arte Contemporáneo de Viena (MUMOK) le dedicará de febrero a mayo del 2013 una exposición retrospectiva. Fuente: http://www.nytimes.com/2012/07/27/arts/design/franz-west-influential-sculptor-dies-at-65.html?pagewanted=all

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